Viviendo la unidad en medio de la polarización política

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El 29 de mayo de 2022 los colombianos salieron a ejercer su derecho al voto y eligieron a Gustavo Petro y Rodolfo Hernández como los candidatos que irán a disputar en segunda vuelta el cargo de presidente de la República de Colombia. Durante las últimas semanas y previo a las elecciones del próximo 19 de junio, el país ha vivido una gran polarización política en donde los medios de comunicación y las redes sociales se han convertido en escenarios de batalla para desacreditar a los candidatos y promover muchas veces el odio, la rivalidad y la desunión entre los colombianos.

En este contexto y con miras a generar un espacio de participación diferente, seguro y centrado en el diálogo fraterno, el pasado 10 de junio el Movimiento de los Focolares de Bogotá desarrolló el conversatorio Política, Ciudadanía y Fraternidad, en el que participaron más de 50 personas de diversas edades y posturas políticas para poner en común sus opiniones en torno a diferentes preguntas diseñadas por los jóvenes del movimiento.

En el evento los panelistas invitados- Yolima Martinez (comunicadora social), Miguel Niño (abogado experto) y Mateo Martinez (politólogo)- recordaron al público la importancia de informarse para votar y de votar para ejercer una ciudadanía activa, igualmente explicaron elementos relevantes del marco institucional creado a partir de la Constitución de 1991 y convergieron en concluir que el voto no es el único mecanismo de participación existente en el ordenamiento jurídico colombiano, y por lo tanto, como ciudadanos estamos llamados, luego de las próximas elecciones presidenciales, a usar los demás mecanismos de participación dispuestos para movilizar cambios sociales (plebiscito, referendo, consulta popular, cabildo abierto, iniciativa legislativa y revocatoria del mandato). Adicionalmente, es fundamental ejercer una veeduría activa y permanente sobre los procesos y acciones que desarrollen los gobernantes electos. 

En un segundo momento se dialogó sobre ¿cómo trabajar por la fraternidad y la unidad en el contexto de polarización actual? Al respecto, Mateo Martinez nos invitó a escuchar y acoger con respeto las ideas de los demás para construir desde la empatía soluciones viables a los problemas complejos de la sociedad, igualmente señaló la importancia de dialogar, reconociendo que más allá de cualquier etiqueta partidista “primero somos personas”.

Por su parte, Yolima nos recordó que en medio del discurso polarizado estamos llamados a buscar la unidad y que “Unidad no es igualdad, no es buscar que el otro piense igual que yo”, y en este sentido la verdadera unidad se logra cuando aprendemos a amar y construir desde la diversidad y cuando nuestros políticos sean capaces de privilegiar el bien común sobre intereses personales o partidistas. Por último, Miguel Niño se refirió a la importancia de estudiar la política desde la academia, pero de confrontar y concretar la política con los actos y experiencias de nuestras comunidades locales. Igualmente reiteró que el modelo de política en clave fraterna requiere de “promover la escucha profunda y diálogo recíproco” y “no entrar en contradicción con el otro sino hacerse uno con el otro” entendiendo su postura.

En respuesta a los panelistas, los asistentes reaccionaron y compartieron también sus opiniones de manera verbal y escrita. Dentro de las reflexiones, el politólogo Arturo Moncaleano y la consejera de Juventud Angelica Patiño, resaltaron la necesidad de construir la fraternidad desde las acciones ya iniciadas en el marco del proceso de paz y sobre todo desde la reconciliación entre los actores del conflicto armado. Igualmente, señalaron el rol de la educación como condición necesaria para garantizar una participación política informada y la urgencia de que en nuestras democracias sean los ciudadanos quienes elijan y no las grandes maquinarias que históricamente han concentrado el poder y los beneficios de las políticas públicas.  Por último, Jaime Borda reflexionó sobre la importancia del momento actual como oportunidad de aprendizaje y crecimiento del país. 

De las diferentes reflexiones se concluye que la política en clave de fraternidad requiere de acciones concretas en 3 niveles: el yo, el ellos y el nosotros. En este sentido, para generar unidad es indispensable:

Primero, informarnos para consolidar nuestra posición política y ejercer una ciudadanía activa (El yo).

Segundo, escucharnos para entender la postura del otro desde la empatía y reconociendo siempre la dignidad humana (El ellos).

Tercero, amarnos para salir al encuentro del otro y poder construir juntos desde la diferencia (El nosotros).

Ahora bien, poniendo en común también los pensamientos de Chiara Lubich, podemos decir que participar en la política termina siendo un acto de amor por el otro, pues:

“es sobre todo un acto de fraternidad: se actúa a favor de lo público, de lo que se refiere a los demás, buscando su bien como si fuera el propio”.

En coherencia con ello, la principal invitación para el próximo 19 de junio es votar buscando el mayor bien común y pensando en ser amor con los demás, sobre todo con quienes actualmente sufren los grandes dolores de la exclusión y pobreza en nuestra sociedad y se presentan como el rostro vivo de Jesús abandonado. Como segunda medida, y luego de conocer los resultados de las votaciones (sin importar el candidato electo), estamos llamados a ir adelante en la construcción del país a partir de nuestras acciones cotidianas que también son actos políticos, y con los cuales podemos desde lo concreto privilegiar el amor sobre las diferencias, el diálogo fraterno sobre los discursos de exclusión y el bien común sobre los intereses personales.

Finalmente, se agradece a los panelistas y a todos los participantes del conversatorio por sus aportes, sin los cuales sería imposible construir en comunidad, también a los jóvenes que moderaron el espacio, Jessica Daniela Pérez y Juan Pablo Betancourt, y especialmente a los voluntarios, jóvenes por un mundo unido e integrantes del Movimiento político por la unidad que hicieron posible el evento.

Por Luisa Fernanda Ramírez Mesa – Colombia

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